Un año más. 4


Esta entrada merece sofá, mantita y té. Yo te espero aquí mientras reúnes todo lo necesario para continuar. No te preocupes que tengo a Mecano en bucle con “Un año más”.

Quiero que leas esta entrada como un amigo, como un invitado a mi casa, con el que mantengo una charla, ¿por qué? Porque sí, porque esta entrada no está escrita por Lorituela, sino por Laura, no va de maquillaje, sino de mi año, mis experiencias, mis miedos, deseos, expectativas y esperanzas para el año próximo. Quiero compartirlas contigo, porque has estado conmigo este año, y me siento bien hablándote de esto.

Mucho ha cambiado en este año. Hay personas nuevas en mi vida y personas que no pasaron del 2013, se perdieron por el camino o decidieron alejarse. Pero eso está bien. No culpo ni guardo rencor a nadie, como me gustaría que no me guardaran rencor a mí.

Este año ha sido bueno para mí, mejor de lo que esperaba. Y la razón más importante y de peso que me viene a la cabeza es la escuela Bogart.

BOGART MAKE UP SCHOOL

No es una escuela, es el matrix del maquillaje. Una vez entras por esas puertas, en tu cerebro (y quiero pensar que a los apasionados también les ocurre en el corazón) hay un cortocircuito. Te das una hostia bien dada, y piensas, ¿si esto es maquillaje qué he estado haciendo hasta ahora? Tras el golpe, te recuperas, porque te ayudan a levantarte, te muestran las claves básicas, yo diría primordiales, para ser un buen maquillador. El resto es cosa tuya. Cuando pasas una semana en la escuela ya no puedes volver atrás. Te han mostrado una manera diferente de verlo todo. El producto, la técnica, las tendencias y los mitos. Es un huracán de nuevas emociones que te invade y te posee cuando coges una brocha. Ya no ves las cosas como antes de entrar allí. Es el matrix del arte del maquillaje. Os hablaré con más detalle si queréis, pero por el momento espero que con esto baste.

Un día malo lo tiene cualquiera

Estar estudiando algo que me gusta tanto obviamente se nota en todo lo demás. Soy feliz haciendo lo que hago, y eso hace que los días se me nublen menos, y pueda ver salida a los problemas más fácilmente. Es cuestión de mantener una actitud positiva y de poner en una balanza lo bueno y lo malo.

No me malentiendas, también tengo días de mierda como todo el mundo en este planeta, pero esos procuro que no los vea nadie, por el efecto espejo. Quizás si sólo te envío los pensamientos positivos tú dejes de lado lo malo y te unas a mi felicidad. Y hagas lo mismo con el resto del mundo y se extienda un poco este sentimiento que gran falta le hace a este mundo.

Ganas locas de seguir aprendiendo

El año que entra me gustaría poder seguir haciendo lo que me gusta, lo que me apasiona, y aprender. Aprender más técnica artística pero sobre todo aprender como persona a aceptar los triunfos y las derrotas. La cuestión del canal a veces me trae de cabeza. Somos casi 40 mil personas en el canal. Se me va de las manos a veces y me aterra pensar en cada persona que está tras la pantalla. Por suerte tengo amigos y familia que me apoyan a cada paso del camino. Con cada vídeo y con todas sus horas de montaje descubro que somos una familia que crece y crece con un sólo propósito, pasar un buen rato entretenido, aprender, experimentar, opinar y lo más importante, sonreír.

Como un niño con sus primeros pasos. No dejo que el entusiasmo se pierda en mi vida. De todo se aprende dicen, y si abres los ojos (y los oídos) a lo que se dice a nuestro alrededor puedes descubrir que hay un mundo más allá de tu opinión, tus gustos, tu manera de ver las cosas… Ay si todos lo hiciéramos siempre.

Los cambios están bien, a veces

Este año he visto algo que no me ha gustado. Me he visto a mí misma intentando cambiar cosas de mí porque otras personas me decían que tenía que hacerlo. Otras personas, no todas con mala intención, han hecho que vea cosas, defectos decían, que “necesitaban” modificación. Y digo yo, ¿Quiénes son ellos para decirme cómo tengo que ser? ¿Lo que me tiene que gustar? ¿En lo que tengo que creer? Lo peor es que en muchas ocasiones he intentado cambiarlo y a parte de no funcionar, me hacía daño a mí misma porque estaba convencida de que yo tenía fallos, y los demás no. Para empezar, no tengo que parecerme a nadie. Es más, prefiero no parecerme a nadie. Yo soy yo, igual que tú eres tú. Somos personas bonitas, listas y buenas y no entiendo qué necesidad hay de que todos parezcamos iguales.

La chica de la portada

Hablo de formas de ser pero también de la parte exterior. Lo que viene a ser el físico. La realidad es que nos inyectan desde que nacemos una sustancia que se llama uniformidad social. Que se traduce por “si eres diferente eres raro” y de ahí “si eres raro no mola”. Esto ya sé que es un tostón que tiene que ver con la cultura, con la sociedad en la que hayas nacido y también influye como te hayan educado tus padres o parientes y personas más cercanas. Pero en general todos sabemos que son las chicas de las revistas a las que las mujeres se tienen que parecer, y lamentablemente, son los futbolistas cañones a los que los hombres han de parecerse. Esto es una mierda.

La realidad es que seguro que la chica de la portada no es tan guapa, tan esbelta y tan feliz como aparece en la foto. No digo que haya que juzgarla a ella, ni mucho menos. También estoy harta de ver críticas a las personas que por genética o por bisturí son socialmente aceptadas como personas guapas. No hay que juzgarlas por eso. Lo que digo es que, ya que es muy difícil cambiar a la sociedad y sus cánones, porque es complicado, ignorémosles en la medida de lo posible.

¿Por qué digo que les debes ignorar? Serás más feliz. La sociedad te impone que tienes que ser delgada. Y cuando te pones a dieta viene la persona de turno a decirte que eres una histérica de las dietas, que no disfrutas de los alimentos, que no vives al límite… Mensajes contradictorios que a parte de hacerte la picha un lío no resuelven nada. Muchas personas (hombres en este caso) dicen que prefieren a una mujer sin maquillar, pero luego consumen revistas/anuncios/cine donde las mujeres no es que lleven maquillaje, que también, es que llevan un photoshop que así cualquiera va con la cara lavada. Y lo mismo va para los hombres criticados por mujeres por su forma de ser, o sus aficiones o sus gustos. Basta ya de establecer etiquetas por doquier haciendo de este mundo un lugar hostil en el que es difícil hasta crecer.

Lo que quiero decir con esto es que hay que aceptarse. Por dentro y por fuera, y si crees que hay algo que puedas mejorar para tú sentirte mejor, a por ello. Pero que nadie te diga lo que tienes que hacer, lo que tienes que llevar, lo que tienes que estudiar o como tienes que llenar tu vida.

En esta vida para mí a parte de las leyes, lo único que debe mantenerse son las reglas de educación (aquí entran las morales). Y que yo sepa no es un delito llevar ahumado negro con labios oscuros, nadie ha ido a la cárcel por llevar vestidos ajustados con una talla 44+ y no se conoce ningún caso de muerte por exceso de felicidad.

Espero de corazón que el año que viene pueda volver a escribir algo del estilo. Con las lecciones aprendidas, las ideas para el próximo año, agradeciéndote que sigas aquí.

Si has llegado hasta aquí te mereces un premio. O dos.

Te deseo lo mejor en el año que entra, pero si no viene no te hundas, busca alternativas, no te dejes amedrentar por los problemas, no sigas la corriente por seguirla, no serás más feliz haciéndolo. Sé tu mism@, disfruta de cada lección que aprendas. Deja el orgullo de lado y aprende a ver las cosas desde todos los puntos de vista. Ganarás, al final del día habrás ganado en conocimiento y eso nadie te lo puede quitar. Admite tus errores. ¿Por qué? Por ti. No se trata de que recuperes tu dignidad a los ojos de la gente. Se trata de que te mires al espejo y no te sientas avergonzado por no admitir que no tienes razón. Pide disculpas, nunca es tarde. Anímate a decir lo que piensas, sin importar que no encajes en la opinión de los demás. Nadie te va a odiar por tener una opinión diferente. Y si te odian porque eres diferente son ellos los que tienen el problema. Al menos tú no serás un hipócrita.

Una última sugerencia, SONRÍE. Porque es gratis y además contagiosa.

Feliz año. Gracias por estar ahí.

Laura


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4 Comentarios en “Un año más.

  • Sara

    Hola Laura!

    Te sigo desde hace tiempo pero la verdad es que creo que nunca te he comentado. Hace tiempo que tengo ganas de hacer,lo verdad, pero al final por una cosa o por otra nunca lo hago. Me encanta la mentalidad de “SONRIE, porque es gratis y además contagiosa”. Soy una persona que pienso exactamente lo mismo, y eso que a veces te encuentras con la tipica persona que te dice “¿por qué te ries tanto?” o “¿por qué sonries todo el tiempo?”. Simplemente pienso que todo es mejor con algo tan simple con una sonrisa y que, además, suaviza a la gente que va de agria por la vida jaja.

    Espero que tu 2015 sea, al menos, tan bueno como el 2014 y que sigas aprendiendo muchisimo y sobre todo…SONRIE!!

    Un besuco desde el norte” 🙂

  • Estefanía R.

    Si es que eres más que adorable! Que el año que viene sea como mínimo igual de bueno que este y siga teniéndote conmigo ^^

    Mi propósito para el 2015 y el resto de vida: Ser la versión mejorada de mi misma.

    No se donde lo leí pero me parece el mejor propósito que puede haber y que todos deberíamos tener.

    I miss you